Asesino de varios ancianos a machete en Cajamarca ya está a disposición de las autoridades

Elmer Maldonado Arenas, asesino de loa abuelos

La noche del pasado sábado 15 de octubre una aterradora historia recorrió el país, cuando se conoció que un hombre había asesinado a machete a 3 ancianos de 80, 75 y 65 años de edad en el corregimiento de Anaime, en Cajamarca, Tolima.

Eran aproximadamente las 7:00 de la noche, cuando el asesino, identificado como Elmer Maldonado Arenas, de 51 años, ingresó a una casa donde los ancianos se alimentaban y sin mediar palabra atacó a cada uno de los abuelos hasta causarles la muerte.

No satisfecho con su atrocidad, el agresor salió de la vivienda y aprovechando que la puerta de la casa de enseguida estaba abierta, entró y atacó a varios miembros de una familia residentes en ese predio.

Lea también: Joven mató a su papá porque lo reprendió por patear una biblia

Según las primeras informaciones, el asesino llevaba un mes viviendo en ese lugar al que los ancianos iban a comer. Al parecer el criminal padece “problemas mentales y drogadicción”, aunque ese es un tema que están investigando las autoridades.

Los miembros de la familia atacados fueron Doris Beltrán, de 48 años, quien fue lesionada en la cara y en sus brazos, junto a ella se encontraba su hija embarazada y el esposo de la joven, Weimar Alfredo Henao, de 21 años, quien al ver que el hombre se dirigía a atacar a su esposa se enfrentó a él y fue agredido en sus brazos.

Al ver la macabra escena, la joven embarazada junto a los niños que se encontraban en la residencia, huyeron del lugar por la parte de atrás de la casa que colinda con el río Anaime, el agresor los persiguió y allí se encontró con Sigifredo Arévalo Espitia, de 56 años y discapacitado, a quien agrede en una de sus manos amputándole varios dedos.

Le puede interesar: Padre asesinó a su hija mayor y dejó gravemente herida a la menor

Al parecer los vecinos, quienes en ese momento salieron a las calles al escuchar la algarabía y los gritos, fueron quienes ayudaron a desarmar y poder detener al hombre que iba lesionando a todo aquel que le apareciera en el camino.

Un disparo de escopeta fue necesario para detener al agresor, que luego fue trasladado al centro de salud con una herida en la rodilla.

El agresor que permaneció por varios días en el hospital, ya fue puesto a disposición de las autoridades.

Deja un comentario